La maldición de los spoilers
Soy spoilerphobic.
Para el que no sepa que significa eso (y ni siquiera se si la palabra existe), es una persona con miedo a enterarse qué va a pasar en una serie/película/comic/libro/historia antes de poder verlo/leerlo/escucharlo.
Este miedo se remonta a casi 8 años atrás, cuando yo sin saber siquiera que la palabra “spoiler” existía, decidí buscar info sobre un episodio de Buffy que me había perdido y me terminé enterando de un giro argumental gigantesco 2 meses antes de que el mismo sea transmitido en la pantalla del viejo y no querido FOX Latinoamerica.
La cuestión es que a partir de allí, y sintiendo que haber tenido de antemano esa información me arruinó la 6ta temporada de Buffy para siempre, decidí no leer/ver/escuchar nada acerca de las historias que estoy siguiendo para no volver a repetir esa triste experiencia.
En aquel entonces (año 2002) la internet era otra. La única forma de spoilearte era porque vos era lo suficientemente pelotudo como para cagarte la historia solito. Con simplemente evitar los sitios en inglés que contenían ese tipo de cosas, era suficiente como para vivir en la dulce felicidad del ignorante.
Hoy, la cosa es radicalmente distinta. En algunas ocasiones no leemos solamente la info que queremos sino la que nos es puesta en frente. Ejemplos de eso son Facebook y Twitter.
Este último en particular (no uso mucho Facebook) es mi enemigo mortal cuando quiero evitar un spoiler. No solo tus followings pueden mandarse la cagada sino que el nuevo feature que te permite Retweetear cualquier cosa con solo dos clicks es el demonio en persona. Muy útil para replicar información cual virus, pero también para multiplicar por todos lados esos spoilers del diablo.
Los blogs no son la excepción. Hago lo posible para mantener TO spoiler free, pero ha pasado ya en varias ocasiones que la gente desconsiderada cree oportuno comentar cosas que “escucharon por ahí” sin importar a quién le cagan la historia. Y generalmente es a mi, que en la mayoría de los casos leo los comentarios antes que el resto.
Entonces cómo hago, durante estos tiempos tan jodidos en los que la información nos bombardea, para evitar que me caguen las historias que amo porque son capaces de sorprenderme?
Por un lado, empecé a escanear los textos antes de realmente leerlos. Pero no alcanza. Así que por ahora, me desconectaré de Twitter hasta ver el primer epi de la última temporada de LOST y rogar que eso sea suficiente.










