Cuando quejarse sirve
Tremendo quilombo se armó porque un tipo le puso paleta (cosida!) a mi matambre.
A raíz de mi post-queja sobre la falta de iniciativa de los usuarios de Taringa! en citar las fuentes en sus copypasteos (o como me paso a mi, en la atribución del texto), y vía el boca a boca de la blogósfera, se llegó a un desenlace inesperado: cambiaron las reglas de Taringa para proteger a los miles de blogs a los que les afanan artículos sin credito a cambio.
El paso a paso:
Juanguis se enteró (vía Pablo) lo que me había pasado a mi y decidio hacer su propio post-queja sobre lo que le había pasado a el mismo.
Después, macurr tuvo la genial iniciativa de escribirle a los administradores de Taringa! y preguntarles que pensaban hacer al respecto. Los administradores respondieron y además, modificaron su protocolo y ahora se eliminará la cuenta de cualquier usuario que actúe de mala fe y se atribuya la autoria de un copypaste. Y además, se “recomienda” no hacer hotlinking.
Ciertamente, un buen paso.










