300
300 es la adaptación para el cine de una novela gráfica (cómic en forma de libro) de Frank Miller que cuenta la historia de un rey Espartano que con un ejército de 300 hombres se enfrenta a un millón de Persas en una gran batalla épica para defender la libertad de su pueblo.
La película es una adaptación cuadro por cuadro, tal como habían hecho con Sin City (también de Frank Miller), por lo que no me molesté en leer el comic que descargué hace un par de meses, y simplemente decidí ver la película antes.
La historia en si, no es tan complicada. Lo complicado es la interpretación.
Los detractores de esta cinta argumentan que el mensaje es fascista y conservador, comparando incluso la ideología espartana con la administración Bush y sus políticas para la preservación de la libertad.
Y después estan aquellos a los que les encantó, y tratan de defenderla ofreciendo la interpretación opuesta: los fachos e imperialistas eran los Persas, que querían someter a los espartanos para apropiarse de la tierra y el agua y dominar el mundo.
Si, esa inútil insistencia en comparar TODO con la política actual. Gente, es solo una película.
Y acá es donde entra mi interpretación.
:spoilers:
En 300 no hay buenos. Si, es cierto, uno simpatiza con los Espartanos por su coraje, su lealtad y la pasión con la que defienden sus ideales mucho más que con los soberbios Persas. Pero muy lejos estan de ser los héroes. La libertad no significa igualdad en su mundo. Descartar a los bebes demasiados débiles como para ser soldados, arrancar a un niño de 7 años de los brazos de su madre para enfrentarlo a la violencia y a la muerte, la manera en la que se burlan de los Atenienses (“those philosophers and eh, boy lovers”) e incluso la forma en la que disfrutan asesinando a los Persas, sin tomar prisioneros, sin piedad. Oh no, no son los buenos.
Y ahí es donde está el error, creer que 300 habla sobre el bien y el mal cuando solo está tratando de contar una historia.
La película en si misma no es memorable. Visualmente es espectacular y es muy entretenida. Pero le falta profundidad a los personajes. Solo uno sobresale.
Si bien el Rey Leónidas es un buen hombre que solo quiere defender a su pueblo (desafiando no solo al consejo, sino también a los dioses o a sus sacerdotes corruptos), el personaje mas sobresaliente es la Reina Gorgo (interpretado por mi querida Lena), quién curiosamente, no está tan desarrollado en la novela gráfica, y que en la película juega un papel casi crucial. O al menos, el más interesante. Ella también creció en un mundo donde los hombres son entrenados desde niños para convertirse en parte del ejército más poderoso del mundo. Y por eso comparte esa soberbia y ese orgullo (“only Spartan women give birth to real men”) y por eso es capaz de hacer lo que sea necesario para que la sangre de su Rey y de sus 300 hombres no sea derramada en vano.
Anyway, peli interesante para ver en cine con un tarro gigante de pochoclos. Y si ya es tarde para eso, DVD en tele grande, con sonido al máximo. Y por favor, no esperen ver una obra maestra.
Impresionables con sangre hecha en CGI, abstenerse por favor.