Taly, la deportista
Y ya que estamos, sigamos con los personales…
Hacía, por lo menos, 4 años que mis dedos no tocaban una pelota de voley. Hace mucho más que eso que no juego un torneo.
Para que se den una idea, la ultima vez que participé de un equipo de competición, los sets eran a 15 y la pelota del saque no podía tocar la red. De hecho, no estoy segura de saber el reglamento nuevo.
Entonces cuando mi compañera de estudio me pidió que la acompañe a empezar a entrenar con el equipo de la universidad (no EL equipo en realidad, uno alternativo, que recien empieza) sabía que esto no iba a ser una buena idea. Al menos para mi cuerpo.
El Voley es el único deporte que se (sabía) jugar. Podía más o menos tocar una pelota de fútbol, o de basquet o agarrar una paleta de paddle, pero el Voley era el que me gustaba. Nunca fuí una gran jugadora. Pero, y dejando un ratitito mi traje de humildad al costado, tenía algo que muchas grandes jugadoras no tienen: ganas. Entonces, me las arreglaba. No sabía rematar, así que mi profesora me entrenó para armar. El trabajo sucio del voley, en el que no resaltás y en el que te tenés que correr la vida. Y me encantaba.
Después llegó la universidad, el sedentarismo (ya sea sentada estudiando o delante de la pc), la decisión de dejar de fumar, el hipotiroidismo y los kilos de más. Probé una vez entrar al equipo de la universidad, pero las minas eran muy cerradas (lease: forras) y no era el mejor ambiente para hacer un deporte de equipo. Probé un club, pero el profesor era un idiota. Jugué para un equipo de amigos en unas olimpiadas internas que se hicieron un par de años acá, pero perdí contacto con esa gente.
Pasaron 4 años para volver a tocar una pelota. Y mi pobre cuerpo sufrió las consecuencias: mis pulmones se sienten como si hubiera fumado un atado entero de Camels (estoy tosiendo, despues de años!), mi tobillo se dobló dos veces, tengo un dedo resentido de viejas lesiones que duele, no llevé rodilleras y mi rodilla izquierda sufrió esa decision, mis antebrazos están hinchados, duelen y mañana voy a parecer un junkie con mala puntería.
Nunca me sentí tan vieja
But… I’m happy!
. La adrenalina de volver a jugar se siente… casi intoxicante. Si, dos horas corriendo detrás de una pelota puede sentirse tan bien como comer mucho chocolate o… no, no fucking way, nevermind jejejeje :$ .
Supongo que seguiré yendo, al menos hasta que el cuerpo me dé (y no sienta mis casi 27) o hasta que el ambiente, que empezó muy agradable, cambie. Si aguanté más de 4 meses de gimnasio, debería bancarme entrenar 4 horas a la semana, no? It’s waaaaay less boring que levantar pesas.
Plus, entrenamos después de los varones y hacemos el precalentamiento junto con el postcalentamiento de ellos. Quizas sea la primavera y todo eso, pero no me van a negar que correr detrás de un grupo de chicos transpirados no es un buen incentivo




